viernes, 17 de octubre de 2008


OTOÑO


Mi amada
ha muerto el sabado.

¡Maldita seas!,
nos dañaste el fin de semana.

Camino,
sucio y solo,
frecuentando tu olvidado
valle de lagrimas.

Los obreros
marchan inconformes,
ahogando
su frustración sabatina
en el café frío, amargo,
y a destiempo.


-Otoña en primavera-


Los pétalos del alma se deshojan.
Mi corazón,
aún palpitando en desorden,
mi corazón
en el bolsillo izquierdo
de mi chaqueta,
ya no te espera.


-El hambre me recuerda que aún vivo-


Hoy te sepulto
y por ti
blasfemo
mis sucias plegarias.


-Puñales en el alma-

Mi amada
ha muerto el sabado....



DIEGO LOZANO.

1 comentario:

Mania dijo...

Muy bueno!
Diego
apenas para esta bohemia barata de noches con amores profanos para que no duela tanto el amanecer sin él

hermosissimo....
como vos

Te amo