jueves, 12 de junio de 2008


ESPEJO


I


Entra la luz por la ventana.
Doy media vuelta y me encuentro con un par de ojos conocidos
en una cara poco familiar.
Esos ojos tristes que reconozco a veces en mí.
Y un cuerpo extraño bajo esa cabeza
no tenía labios,
me enamoré de inmediato.
No más mentiras, no más verdades,
mi persona perfecta, mi amante ideal.
Su cuerpo delgado.
Un esqueleto, blanco como el día que empezaba,
blanco como la nieve de afuera.
Encima de mi mesa unas tijeras.
Miro su cabello, horrible y atrayente.
Bajo la mirada.
¡Mis manos son inmensas!
Miro las tijeras,
es lo único que tengo a la mano
vuelvo a observar su mirada,
o eso intento,
me enamoro de nuevo.



II


Me dirijo al cuarto de baño
¿Qué suena?
-Es blues,
siempre nos acompaña todas las noches.
nunca me cansaría de su guitarra.
El retrete esta inundado de vomito
y algo de sangre.
De nuevo mi cara frente al espejo,
hoy no puedo evitar observarla
luce más vieja, más sabia...
¡Qué digo!
¡Luce más vieja y punto!
Me decido por la cuchilla de mi amigo,
la sangre me hierve.
En la habitación a mi amigo se le escapa el alma.
Vuelta a mi imagen;
el espejo sangra, mi imagen se desvanece.
Mis cabellos empapados en sangre,
mis mejillas caen, una por una.
No hay dolor
me siento a esperar
¿A esperar qué?



III



Es momento de no pensar
y no pienso.
Sus manos cubren mi cara
y son inmensas, protectoras y buenas.
Son buenas sus manos
y esos dedos, los dueños de mis fantasías.
De repente me falta el aire
se me escapa el alma.
¡Y mis manos!
Demasiado grandes para ser normales.
En la mesilla la solución.
Se va un dedo, ¡se va mi dedo!
La sangre se me escapa libre y con un olor fuerte
No es roja.
¡Es verde! ¡Sangre verde!
¿Qué soy?En la puerta del baño el alma de mi amigo se carcajea
fue un solo momento,
de esos que parecen eternos.
Dejo que el dedo se vaya por el retrete,
allí esta la planta de hierbabuena.



IV



A mi amigo al fin se le escapó el alma.
Ahora anda en otros parajes,
volando hacia otros mundos.
Ayer enterré mis dedos,
mis manos ya no crean.
Lo que creaban era horror
- mejor no crear más.
La belleza esta en la cabeza,
y soy una egoísta.
Mi belleza es mía
mis creaciones mías.
Y mis odios…
esos siguen siendo para amigo.







ALEXA PÉREZ

1 comentario:

Mania dijo...

alucinaciones producto de la resaca..
aveces alucino con estar loca y luego despierto
:(
gracias mil!